La cultura del maltrato animal presente en los Circos y en las instituciones públicas del Chile Bicentenario

18 05 2010

Foto archivo personal Felipe Galleguillos CéspedesPara mejor comprensión de esta nota, el concepto “maltrato animal” debemos interpretarlo o aplicarlo en un sentido legal, presente en el artículo 291 bis de nuestro Código Penal. Esta norma contempla y sanciona con penas de presidio menor y/o multa a quien cometa actos de maltrato o crueldad con animales. No obstante, dicha norma no describe en qué consiste o puede consistir el acto delictivo propiamente tal.

Lo bueno de tener una figura penal abierta como esta (que no describe la conducta constitutiva del ilícito) es que permite establecer el maltrato caso a caso y a la luz de los “conocimientos científicamente afianzados”, es decir, de acuerdo al avance de la ciencia y no de los prejuicios, creencias, o subjetividad de una persona que no tiene idea de animales y menos de fauna silvestre.

Por lo tanto es labor del magistrado y del Ministerio Público establecer, de acuerdo al mérito del proceso, si hubo o no delito de maltrato animal y la responsabilidad penal que corresponda al o los autores.

Entonces, cabe hacerse preguntas tales como ¿cómo puede un juez, el Ministerio Público o, en su caso, el SAG determinar cuándo un elefante o un felino padece maltrato animal, por ejemplo? (en Chile, efectivamente se han decomisado elefantes a circos pero no por “maltrato animal” sino bajo la figura de ilegalidad) ¿a quién consulta o a quién debe consultar para ilustrarse respecto de la necesidades y condiciones de bienestar de la fauna silvestre en cautiverio?

Muchas denuncias de maltrato animal a los circos han quedado en nada porque existe la errada postura, al interior de las instituciones de Justicia, de que el maltrato animal sólo afecta el interés público si constituye un acto positivamente despiadado, cruento y llamativamente sanguinario; cuestión difícil de probar en la mayoría de los casos. Se añade el hecho de que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), al fiscalizar las condiciones de tenencia de los animales, no indaga en el sistema de “adiestramiento”, tampoco hace un diagnóstico relativo al estrés que sufren los individuos no humanos durante la función circense, no considera trastornos de conducta, de hecho no tiene expertos en fauna silvestre y, por supuesto, carece de un parámetro objetivo de medición de todo lo anterior.
Qué más se puede pedir a un servicio concebido para el fomento productivo silvoagropecuario, que tiene contemplado (y priorizado) en su estructura la Unidad de Semilla pero no de Fauna Silvestre.

Sin embargo, el rol del que investiga en el sistema de Justicia, es decir, Ministerio Público, Policía de Investigaciones (a través de su brigada especializada en delitos medioambientales, BIDEMA) es precisamente ir más allá de lo aparente, aún cuando (y a pesar de que) exista una especie de pseudo cultura que legitima el uso de animales en los circos. Vemos cómo desperdician la oportunidad de sentar precedente y, pudiendo hacerlo, no solicitan los informes periciales a los especialistas en comportamiento animal y en fauna silvestre en cautiverio.

Existe una excepción en la persona de Pamela Salgado Rubilar, fiscal de Puerto Montt, quién en febrero de este año 2010 solicitó a petición de Ecópolis Disciplinas Integradas (organización defensora de derechos animales) un informe pericial al veterinario y etólogo (especialista en comportamiento animal) y académico de la U. Santo Tomás, Gonzalo Chávez; además ha ordenado diligencias de investigación a la BIDEMA en numerosos caso de maltrato animal, no solo a circos. Esta fiscal se las arregla para reprimir el delito en cuestión utilizando las herramientas legales de nuestro sistema penal ¿por qué no lo hacen otros fiscales a lo largo del país puntualmente con los circos con animales en casos de denuncia?

En mi opinión no se ha hecho Justicia en las causas de maltrato animal debido a la indiferencia frente al tema, rotulada como “falta de antecedentes suficientes”. Efectivamente el sufrimiento de un tigre, de un león, de un canguro “boxeador” no puede competir (en presupuesto asignado y hora/hombre) con un homicidio, una violación, un robo a mano armada. Con todo, se ignora que en el caso de los circos es común la concurrencia de delitos asociados al maltrato animal, como es la tenencia ilegal, el tráfico de animales, y otros. Caso emblemático es la elefanta RAMBA, que se encuentra decomisada al Sr. Joaquín Maluenda (circo Los Tachuelas) por ilegalidad desde el año 1997 y que pese a la sanción legal hoy continúa siendo explotada en los mismos términos que a la época del decomiso.

A ojos del mundo, el Chile del bicentenario perpetúa el maltrato animal en los circos y de la peor manera, de un modo que para muchos es desconocido, pues el Estado permite la presencia de animales ilegales en los circos, y su reproducción. Ejemplares que incluso estando decomisados son entregados en custodia a los mismos circenses para que “cuiden” de ellos, como RAMBA, prisionera de la indolencia de nuestras instituciones, cautiva de la ignorancia de quienes asisten al circo, esclava de la caja registradora de su amo; pobre Ramba, su sepultura en vida es una carpa de circo. Como ella, hay numerosos casos de animales decomisados pero entregados en calidad de “custodia temporal” a los mismos tenedores infractores.

En este sentido falta una mirada integral y determinación para adoptar las medidas que, por cierto, demanda el cumplimiento de la Ley de Caza y la CITES.

Pero ¿es posible brindar condiciones de bienestar bajo un régimen de cautiverio itinerante? ¿Qué dice la ciencia al respecto? Mientras transcurría el año 2008 y en el Congreso se discutía y aprobaba la ley 20.216 que legitima la explotación de los animales “amaestrados” en lo circos ¿fue convocada la opinión de los expertos en estas materias? ……. Cri, cri, cri.

Conclusión (una de muchas): ¡Que vivan los Circos… Pero sin animales!

Florencia Trujillo A.
Ecópolis Disciplinas Integradas
ecopolis.di@gmail.com

Advertisements




circos sí, pero sin animales

12 05 2010

Los Circos con animales en Chile son espectáculos que no cuentan con los recursos mínimos para alimentar de manera suficiente a sus animales y que, por sus propias características, los circos no pueden atender las necesidades naturales de leones y de otros animales cautivos en sus instalaciones. ( se ha llegado a comprobar que muchos grandes felinos de circo son alimentados con perros)

Aunque los circos no pretendan ser un espectáculo violento, para los animales son una auténtica tortura. Los animales pasan la mayor parte de sus vidas encerrados en jaulas que apenas les permiten moverse, completamente alejados de su hábitat natural, y debiendo adaptarse por la fuerza al ritmo itinerante de las giras.

En las funciones, los animales deben comportarse de una manera desnaturalizada, realizando actividades impropias para su especie e incluso dolorosas para su constitución física, lo cual se ha logrado porque han sido sometidos a adiestramientos y domas que se basan en el castigo y la coacción. En caso de que los animales no realicen los ejercicios a los cuales se les obliga, se toman medidas como la privación de agua y alimento, se recurre a la violencia, usando látigos y/o objetos para golpearles.

Los circos con animales, además, suelen exhibir especies salvajes en peligro de extinción. Por está razón, algunos circos son notables clientes del tráfico ilegal de especies protegidas.





CONSEJOS PARA EDUCAR A UN PERRO

5 05 2010


Controle a su perro y tendrá el control de la situación: utilizando un collar y una correa, usted puede tener el control de su perro. Para muchos perros estos elementos significan que hay que portarse bien, que no es hora de jugar, y esto puede ser muy útil en una situación problemática. Un perro que va con su correa no puede alejarse o perseguir a las personas; además, su dueño tiene la opción de ayudarle a hacerle entender qué es lo que puede hacer.

Sea positivo: En vez de decir “NO”, trate de dar a su perro algo positivo que hacer por usted, como sentarse o caminar junto. Esta actitud positiva le permite premiar a su perro generosamente por sus buenas acciones, en vez de simplemente gritarle. Por ejemplo a un perro que salta sobre las visitas se le puede enseñar a sentarse.

Permita a su perro ser un perro: Con frecuencia lo que los dueños consideran un problema de conducta es simplemente una conducta normal que ellos encuentran desagradable o molesta. Por ejemplo, hacer hoyos es una actividad canina natural, pero desagradable para el dueño de un hermoso jardín. En vez de retarlo por lo que hace naturalmente, puede ser mejor establecer un área en donde usted ha enterrado pequeños trocitos de comida para hacerlo más atractivo que el resto del jardín y premiar a su perro por excavar es “su” jardín.

Cada vez que las conductas naturales entren en conflicto con lo que usted quiere, sea creativo y vea si puede encontrar una salida para sus intereses y actividades que se adecuado para los dos.

Sea consistente: Es injusto para el perro cambiarle las reglas dependiendo de qué está usando, quién viene de visita o de qué día ha tenido. Si a su perro se le permite subir a los muebles, él estará confundido cuando le grite porque la tía Marta está de visita y ella piensa que los perros ¡no deben sentarse en las sillas! Si al perro se le permite saltar cuando usted está usando jeans y polera, no se sorprenda si su perro no pueda notar la diferencia entre eso y su mejor vestido de noche. Cualquiera sean sus reglas, sea consistente.

Haga que su perro se gane lo que quiere: Algunos necesitan regalitos de vez en cuando, pero su perro no pensará que usted es un dueño maravilloso si usted juega, sale de paseo, lo alimenta y lo acaricia cada vez que él se lo pida. En efecto, con frecuencia esto trae problemas ya que desde el punto de vista del perro, él tiene un dueño que puede ser “adiestrado” y que no es uno que merezca mucho respeto. Enseñe a su perro a pedir “por favor”, sentándose, echándose u obedeciendo otro comando antes de obtener lo que quiere.

Sea claro: Con frecuencia los dueños confunden a los perros cambiando las palabras de las órdenes, repitiéndole una y otra vez si mostrarle al perro qué significa y lo peor de todo, asumen que el perro entiende.

Cuando tenga dudas, muestre a su perro exactamente lo que quiere decir dando el comando al mismo tiempo para que pueda asociar ambas cosas. Use comandos claros cuando se dirija a su perro y asegúrese de premiarlo en un tono alegre, entusiasta y optimista.

Recuerde que mientras nosotros usamos las palabras, los perros son maestros en leer el lenguaje corporal. Si con su cuerpo usted le dice algo a su perro, pero su voz le dice a su perro algo más, lo más seguro es que creerá más en su lenguaje corporal. Por esto las personas que van hacia su perro sacudiendo el dedo como diciendo “¡no, no, no!” con frecuencia reciben un ladrido juguetón – su lenguaje corporal se parece más a un perro invitando a jugar que a un perro molesto o enojado.

¡Ejercicio, ejercicio, ejercicio! La causa más común de problemas de conducta es el aburrimiento y la falta de ejercicio. Mientras usted trabaja o sale, su perro tiene muy poco o nada que hacer y su necesidad de ejercicio no desaparece. Un jardín familiar o una casa es aburrida y pocos perros se ejercitan por su cuenta sin la interacción de sus dueños. Tómese un tiempo para jugar con su perro, trotar, caminar por el parque, nadar o dar largas caminatas todos los días. Un perro cansado es siempre un perro que se comporta bien.

Promociónele estimulación mental: El Dr. Roger Abrantes sugiere que 1/3 de la ración de comida de su perro debería usarse como premios durante el adiestramiento, 1/3 para ser entregado en el plato de comida y 1/3 para ser “cazada”. Intente utilizar juguetes como el Buster Cube, que es un ingenioso juguete con el que su perro tendrá que trabajar persistentemente para recibir un poco de comida cada vez. Este programa “solo en casa” 1/3-1/3-1/3 ayuda a su perro a gastar energía y le provee mucha estimulación.

Estudie la herencia genética de su perro: tanto si usted tiene un Doberman o un Beagle, un Samoyedo o un Westie, es importante que entienda para qué fue criado su perro. Los dueños muchas veces olvidan que el comportamiento que impulsa a su perro a correr o quedarse cerca, cazar o proteger, perseguir y matar o pastorear, trabajar con personas o trabajar independientemente son el resultado de generaciones de cuidadosa cría selectiva. Indague sobre la historia de la raza y hable con personas que entienden sobre las características de la ésta. Usted puede encontrar que las tendencias de su Boby, aunque molestas o divertidas, son precisamente lo que lo hacen ser lo que es. Usted puede decidir la mejor forma de trabajar con los instintos de su perro y dónde necesita concentrar sus esfuerzos de adiestramiento.

Adiestre a su perro: Cada perro debe saber algunos modales básicos; ellos no nacen sabiendo como comportarse. Tómese su tiempo en adiestrar a su perro en bases consistentes utilizando métodos amables, positivos. Busque clases que coincidan con los métodos y filosofía que a usted le gustan. Si se enfrenta con un problema de conducta que no puede resolver, pregúntele a personas de confianza que le recomienden a un adiestrador experimentado y obtenga ayuda profesional y rápida. Mientras antes comience a trabajar en el problema, antes lo tendrá resuelto.